Posteado por: Las noticias del océano | mayo 10, 2018

Descubren que las primeras ballenas barbadas tenían dientes

Reconstitución ©Carl Buell

10 de Mayo de 2018 (Raquel Díaz). No es casualidad que las piezas que aportan rigidez a un corsé se llamen ballenas. En el siglo XIX aún se seguían usando filamentos de barba de ballena en estas incómodas prendas que deformaban el cuerpo de la mujer. En la actualidad se fabrican con plástico o metal pero el curioso sistema de filtración de alimento de estos gigantes mamíferos marinos sigue siendo objeto de estudio para muchos científicos.

Hasta ahora se creía que la alimentación por filtración (a través de las barbas) surgió por primera vez cuando las ballenas aún tenían dientes, pero un estudio publicado en Current Biology ha demostrado que uno de los parientes más antiguos de las ballenas actuales no contaba con ningún sistema de filtrado en la boca. El análisis del cráneo de un Llanocetus denticrenatus de hace 34 millones de años encontrado en la Antártida sugiere que las bocas de las primeras ballenas estaban equipadas con encías y dientes bien desarrollados, que aparentemente usaban para morder a presas de gran tamaño.

El Llanocetus denticrenatus, antiguo pariente de las ballenas jorobadas y azules, probablemente fue un depredador formidable. Al igual que sus parientes actuales, esta primitiva ballena tenía surcos distintivos en el paladar, donde generalmente se encuentran los vasos sanguíneos que irrigan a las barbas. La diferencia radica en que en el Llanocetus los surcos se agrupaban alrededor de las cuencas dentales, donde las barbas habrían sido inútiles y corrían el riesgo de ser aplastadas.

Los hallazgos sugieren que las encías en ballenas como Llanocetusgradualmente se volvieron más complejas hasta evolucionar a las barbas que conocemos actualmente. “Esa transición probablemente ocurrió tras la pérdida de los dientes”, sostienen los autores de este estudio. Las ballenas pasaron de alimentarse de presas grandes a un sistema de filtrado más eficiente. “Las barbas surgieron como una forma de mantener a estas presas dentro de la boca”, explica a EL MUNDO Felix G. Marx, autor principal del estudio e investigador del Real Instituto Belga de Ciencias Naturales .

Las barbas no soportan el paso del tiempo y se pudren, lo que complica estudiar la evolución de estos gigantes de la naturaleza. Los científicos tienen que conformarse con analizar los indicadores que conservan los huesos del cráneo, como surcos o protuberancias que indiquen la presencia de determinados vasos sanguíneos. En los huesos de Llanocetus se observa claramente el desgaste de unos dientes afilados, ampliamente espaciados, usados para morder y cortar presas.

Con una longitud corporal de alrededor de ocho metros, el comportamiento social de este antiguo ejemplar era muy diferente al de las ballenas actuales. “Es muy difícil conocer el comportamiento social de las ballenas extintas puesto que los fósiles normalmente no conservan suficiente información. Tenemos la hipótesis de que el Llanocetus no emprendió largas migraciones y no se mantenía en áreas de alimentación como lo hacen algunas ballenas en la actualidad. Probablemente fue un depredador solitario“, dice Marx.

El nacimiento de las barbas

Las primeras ballenas como Llanocetus se alimentaban de una forma parecida a la de los mamíferos terrestres, pero la vida acuática facilitaba un nuevo método, la succión. “Ya no necesitaban sus dientes para sostener o masticar a sus presas, por lo que simplemente las perdieron”, acara Marx. Un proceso apreciable en numerosas especies, como los delfines actuales o el extinto el extintoAustralodelphis; las ballenas picudas, las ballenas piloto o los cachalotes. Todos tienen menos dientes que sus parientes o los han perdido.

Craneo de Llanocetus denticrenatus, USNM 183022. A. vista ventral, B. vista dorsal

Filogenia de Llanocetus denticrenatus

Réf. : Fordyce and Marx, Gigantism precedes filter feeding in baleen whale evolution, Current Biology (2018),  R. Ewan Fordyce, Felix G. Marx. Gigantism Precedes Filter Feeding in Baleen Whale EvolutionCurrent Biology, 2018; DOI: 10.1016/j.cub.2018.04.027

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