Posteado por: Las noticias del océano | julio 5, 2015

Museo reemplaza al Cementerio de Mamíferos Acuáticos (México)

El Centro de Depósito de Mamíferos Acuáticos resguardaba bajo tierra 90 osamentas de manatíes y delfines.

El Centro de Depósito de Mamíferos Acuáticos resguardaba bajo tierra 90 osamentas de manatíes y delfines.

Domingo 5 de Julio de 2015. Las osamentas ahora son parte de una Colección Científica del Colegio de la Frontera Sur.

CHETUMAL, Q. Roo.- El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) en Chetumal contó durante largo tiempo con un cementerio muy particular : el Centro de Depósito de Mamíferos Acuáticos que resguardaba bajo tierra 90 osamentas de manatíes y delfines, todos recalados muertos a las costas del Santuario del Manatí.

Desde hace aproximadamente un año, este espacio dejó de operar como tal, debido a la restructuración de la Red de Varamientos de Mamíferos Acuáticos del Estado.

Actualmente solo quedan los huesos de un manatí que llegó muerto a la costa de la Bahía de Chetumal en marzo de 2014.

El resto de las osamentas hoy forma parte de una Colección Científica de Mamíferos Marinos en el Museo de Zoología del propio instituto.

Estudio de las causas de la muerte

Para poder ingresar a la colección, cada ejemplar, debe cumplir con varios requisitos que incluyen características generales, el reporte de defunción y la autorización de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

“Cuando recibimos un organismos se le practica una necropsia para determinar las causa de la muerte, si existe una razón obvia asociada a la actividad humana como golpes, raspones, lesiones por redes, anzuelos, propelas o impactos de bala se inicia un procedimiento administrativo; de lo contrario solo se levanta el acta correspondiente a las causas que pueden ser por vejez, enfermedad o malformaciones”, manifestó Benjamín Morales Vela, investigador titular y responsable del cementerio de mamíferos acuáticos en el Colegio.

“Si el animal llega en un estado de descomposición muy avanzado, el diagnóstico se complica, sin embargo, se toma muestras de todo, estomago, intestinos, hígado y parásitos  para determinar las posibles casusas, es un trabajo de una semana porque esas muestras se turnaban con un doctor del Africam Safari”, agregó.

Recuperación de osamentas

Morales Vela precisó que el mayor trabajo se realiza a la hora de enterrar las osamentas de los organismos, porque al cabo de un año, aproximadamente, se deben recuperar los huesos.

“Hacemos un hueco como de un metro y  medio o dos de fondo, le ponemos una malla de alambre y encima una red de mosquitero con la que después de depositar al delfín o manatí se envuelve, para evitar que los micro organismos que viven bajo tierra se lleven los huesos o aquellos que se comen la carne los conviertan polvo”.

La recuperación de los huesos consiste en desenterrarlos con mucho detalle, haciendo uso de brochas, posteriormente lavando cada uno con agua y el secado de tres o cuatro días aproximadamente al sol.

Posteriormente se organiza la estructura, se cuentan los huesos, se enumeran, se continúa con el diagnóstico de causas de muerte e ingresa a la colección para uso científico.

“Mediante estudios en esos huesos se han podido encontrar manatíes que tienen malformaciones óseas, que con el paso del tiempo le causan la muerte. También se ha encontrado metales pesados en esas estructuras, otra investigación fue sobre el desgaste de muelas en los manatíes”, explica.

Con la actualización de la Red de Varamiento, los manatíes y delfines que vayan recalando a la Bahía de Chetumal serán depositados en áreas de la Universidad de Quintana Roo (Uqroo) y el Instituto Tecnológico de Chetumal (ITCH), el primero a cargo del doctor Carlos Torre Niño y el segundo por Yahir Torres.

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