Posteado por: Las noticias del océano | mayo 5, 2015

‘Maya’, delfín liberado, se ubica cerca de Cozumel (México)

Señalan con línea roja el recorrido del delfín. (Redacción/SIPSE)

Señalan con línea roja el recorrido del delfín. (Redacción/SIPSE)

El censor que le colocaron al cetáceo proporciona datos sobre los puntos geográficos en los que se ubica.

Martes, 5 de Mayo de 2015 (Itzel Chan). CANCÚN, Q. Roo.- “Maya”, el delfín que fue liberado la semana pasada, continúa su recorrido por el Mar Caribe y hasta ayer fue detectado cerca de isla Cozumel.

El censor que le colocaron al cetáceo en la aleta dorsal no cuenta con tecnología suficiente para conocer su estado de salud, sin embargo, proporciona datos sobre los puntos geográficos en los que se ubica.

Durante el primer día en el mar, recorrió los alrededores de Punta Nizuc y hasta ayer fue posible detectar su presencia en un punto cercano a Cozumel.

El chip con el que cuenta el mamífero marino tiene un costo aproximado de dos mil dólares y servirá para tener información vía satelital hasta 500 veces al día, de acuerdo con Roberto Sánchez Okrucky, director de Medicina Veterinaria de Dolphin Discovery.

Hasta el momento, “Maya” es el primer delfín liberado en México que cuenta con este sensor que le permitirá ser monitoreado diariamente.

Para los especialistas que participaron en su recuperación, el hecho de que “Maya” nade más de dos kilómetros por día es una muestra de que cuenta con la salud conveniente para sobrevivir en el mar. “El hecho de que un delfín haya varado en una ocasión, no descarta la posibilidad de que vuelva a suceder”, especificó Sánchez Okrucky.

No obstante, los médicos veterinarios confían que no suceda, pues antes de dejarlo en libertad, se cercioraron de que su salud estuviese realmente estable.

Una de las ventajas que tienen a través de este monitoreo es que, si “Maya” sobrevive “afuera” en una semana, los involucrados anotarán que el método clínico que siguieron para salvarla ha sido el correcto.

Hoy se cumplen cuatro días de nado en libertad y esperan que ya haya encontrado una manada, aunque en caso de que no sea así, los delfines pueden avanzar de manera individual sin ni un problema, especificó Sánchez Okrucky.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que solicitan referencias del cetáceo de manera diaria, pues llevan una bitácora de la trayectoria de “Maya”.

Ndlr Sibylline : más info (fuente)

Su recuperación

Desde el hallazgo del cetáceo lo transportaron a Isla Mujeres, a las instalaciones de Tortugranja, en donde recibió tratamientos para resarcir los daños que le causaron una insuficiencia renal y gingivitis aguda (Ndlr Sibylline : insuficiencia renal… aguda ? que pudo ser consecuencia de la deshidratación al no poder alimentarse bien debido al dolor que le producía la gingivitis aguda ?).

Para su cura le aplicaron esteroides y antibióticos, a los que su organismo reaccionó de manera positiva, incluso para llegar a obtener el diagnóstico dado a conocer por Roberto Sánchez Okrucky, director de Medicina Veterinaria de Dolphin Discovery, enviaron ultrasonidos a Estados Unidos.

Después de seis días de tratamiento, “Maya” comió por sí sola, como muestra de su recuperación.

Estrategia de “contacto protegido”

Los especialistas que participaron en su tratamiento se encargaron día a día de verificar su estado de salud y corroborar que se alimentara, todo esto bajo una estrategia de “contacto protegido”, es decir, detrás de una mampara que le impidiera al animal ver el cuerpo de las personas, pues lo ideal es que el mamífero marino no relacionara al humano con alimento.

Durante su estancia en las instalaciones de Isla Mujeres, convivió con tortugas marinas, factor que impidió que se deprimiera, pues convivió con algunos organismos que forman parte de la fauna que se encuentra en vida libre.

A partir del décimo día, el delfín logró comer más de dos kilogramos de pescado y posteriormente en promedio alcanzó a comer hasta 10 kilos.

Alimentación

En total, durante toda su estancia (un mes)  llegó a comer hasta 324 kilogramos de peces de especies como arenque, calamar y capelín, los cuales contribuyeron para que ganara grasa y tuviera agua y fibra en su cuerpo.

Al término de su tratamiento, en total realizaron 48 procedimientos médicos hechos por siete especialistas, quienes le colocaron un microchip, con el fin de seguir las pistas de este mamífero en su vida libre.

El sensor que le colocaron en su aleta dorsal tiene un precio aproximado de dos mil a dos mil 200 dólares, costo que se sumó a los 12 mil empleados para la endoscopía, sin mencionar el costo de sus medicamentos.

El microchip emitirá información vía satelital hasta 500 veces al día y tendrá una duración cercana a los dos años, período que servirá para saber si el delfín sobrevivió tras su liberación.

Los cuidados y tratamientos le fueron suministrados en Tortugranja en Isla Mujeres. (Tomás Álvarez/SIPSE)

Los cuidados y tratamientos le fueron suministrados en Tortugranja en Isla Mujeres. (Tomás Álvarez/SIPSE)

Fuente


Categorías

A %d blogueros les gusta esto: