Posteado por: Las noticias del océano | octubre 1, 2014

El misterio de las tres poblaciones separadas de ballenas jorobadas tiene connotaciones genéticas

Aletas de ballena jorobada. (Foto: D W H Walton)

Aletas de ballena jorobada. (Foto: D W H Walton)

Miércoles, 1ero de Octubre de 2014. Conocidas por sus maravillosas acrobacias, las ballenas jorobadas (Megaptera novaeangliae) realizan anualmente una migración entre sus sitios de crianza en invierno y los de caza en verano. Se trata de la migración más larga de entre todas las efectuadas por mamíferos. Sin embargo, a pesar de que recorren grandes distancias, parece que sus poblaciones no se encuentran por el camino. Aunque nadan 16.000 kilómetros en sus migraciones estacionales, las poblaciones de ballenas jorobadas están en realidad más aisladas unas de otras de lo que se ha venido creyendo. Sus poblaciones están separadas por cálidas aguas ecuatoriales que ellas raramente llegan a cruzar.

Un nuevo estudio genético ha revelado que las poblaciones de ballenas jorobadas en las aguas del Pacífico Norte, el Atlántico Norte y el Hemisferio Sur son mucho más distintas entre sí de lo que se pensaba, y deberían ser reconocidas como subespecies distintas. Entender cuán conectadas están estas poblaciones es importante para poder conseguir una recuperación poblacional aceptable de estos carismáticos animales que llegaron a ser diezmados gravemente por la caza a gran escala desde buques balleneros.

El equipo, liderado por científicos del BAS (British Antarctic Survey), en el Reino Unido, y la Universidad Estatal de Oregón en Estados Unidos, analizó la base de datos genéticos más grande y completa hasta ahora compilada para esta emblemática especie. Los hallazgos muestran que las ballenas jorobadas del Pacífico Norte, las del Atlántico Norte y las del Hemisferio Sur están en trayectorias evolutivas independientes.

Una de las diferencias más obvias, aunque antes no se le daba la importancia que tiene, corresponde al color del cuerpo y el dorso de la cola (las “aletas”) en esas ballenas. Este color en las ballenas jorobadas del Hemisferio Norte tiende a ser mucho más oscuro que en las del Hemisferio Sur. Hasta este nuevo estudio, no se había asumido en la comunidad científica que este tipo de diferencias fueran una señal de aislamiento a largo plazo entre las poblaciones de ballenas jorobadas en esas tres cuencas oceánicas.

Usando muestras genéticas, obtenidas de ballenas en su medio natural mediante un pequeño dardo, el equipo internacional de Jennifer Jackson, del BAS, ha podido analizar dos tipos de ADN de estas ballenas : el ADN mitocondrial, que se hereda de la madre, y el ADN nuclear, que se hereda de ambos progenitores. El ADN mitocondrial ha permitido hacerse una idea de cómo las hembras de ballena jorobada se han movido por el mundo durante el último millón de años. El ADN nuclear, que evoluciona más lentamente, aporta un patrón general de movimientos de la especie como un todo.

Los autores del estudio han encontrado que aunque las hembras han cruzado de un hemisferio al otro en determinados momentos durante los últimos miles de años, por lo general se quedan en el océano donde nacieron. Este aislamiento implica que han ido evolucionando de forma semiindependiente durante bastante tiempo, por lo que las ballenas jorobadas presentes en las tres cuencas oceánicas globales deberían clasificarse como subespecies distintas. Todo apunta además a que en la actualidad ya están siguiendo caminos evolutivos independientes.

Saber que hay tres subespecies de esta ballena obligará a revisar algunas estrategias de conservación de esta ballena.

En la investigación también han trabajado Debbie J. Steel, del BAS, C. Scott Baker, de la Universidad Estatal de Oregón, Carlos Olavarría, de la Universidad de Auckland en Nueva Zelanda, P. Beerli, de la Universidad Estatal de Florida en Estados Unidos, Bradley C. Congdon, de la Universidad James Cook en Australia, así como Matthew S. Leslie, Cristina Pomilla y Howard Rosenbaum, del Museo Americano de Historia Natural y la Wildlife Conservation Society (WCS) (Sociedad para la Conservación de la Fauna y la Flora), estas dos últimas entidades con sede en Estados Unidos.

Información adicional : Global diversity and oceanic divergence of humpback whales (Megaptera novaeangliae). J. A. Jackson et al. April 22, 2014.

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