Posteado por: Las noticias del océano | enero 13, 2014

Organizan el entierro de gigante animal marino en Uruguay

 Impresionante despliegue para sacar ballena encallada en Carrasco

Impresionante despliegue para sacar ballena encallada en Carrasco

13 de Enero de 2014 (AP). Montevideo — Un cachalote de más de 50 pies de largo que extravió su orientación y encalló, ya muerto, en una playa de Montevideo será sepultado el lunes si concluye con éxito una compleja operación de traslado.

El cuerpo del animal, que apareció el sábado en aguas costeras de la playa Carrasco, fue sacado hasta la orilla con la ayuda de excavadoras, palas mecánicas y el esfuerzo de 30 miembros de la Armada y la alcaldía de Montevideo. El cuerpo de la ballena descansa ahora en la arena a la espera del comienzo de la última etapa del operativo de remoción, mientras un olor fétido ha invadido la costa de ese residencial barrio de la capital uruguaya. El mal olor, sin embargo, no impide la presencia constante de cientos de curiosos alrededor del gigantesco mamífero marino.

Aunque estos animales suelen ser llamados ballenas, la presencia de dientes en su mandíbula inferior indica que se trataba de un cachalote, el único de los grandes cetáceos que los tiene.

“Se trata de un ejemplar adulto de la especie Physeter macrocephalus, un macho de 16,60 metros y peso estimado de entre 20 y 25 toneladas (Ndlr Sibylline : parece poco para este tamaño). No tiene heridas de importancia en el cuerpo, ni golpes. Es claro que es un animal que perdió su orientación”, dijo a The Associated Press Alberto Ponce de León, director del departamento de Mamíferos Marinos de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos.

El científico explicó que estos animales son frecuentes en aguas oceánicas uruguayas y que existe una población numerosa frente a las cercanas costas del norte de la provincia de Buenos Aires, en Argentina.

Ponce de León recordó que en 1994 un cachalote todavía vivo encalló en la playa de San Francisco, departamento de Maldonado, y fue liberado para volver a encallar moribundo en la misma playa horas después. Contra la opinión de los técnicos, el entonces ministro de Medio Ambiente ordenó que el animal fuera remolcado mar adentro. Pocos días después el cuerpo del cachalote apareció muerto en la costa. Otro de estos enormes cetáceos encalló sin vida en una desierta playa del departamento de Rocha en el invierno de 2006 sin que la información se hiciera pública, dijo el funcionario.

En 2004 una ballena muerta encalló en el balneario de Punta del Este y las dificultades para deshacerse del animal provocaron una invasión de mal olor que se prolongó durante días y que incluso inspiró una novela del escritor Jorge Burel, llamada “El ministro y la ballena”.

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