Posteado por: Las noticias del océano | julio 25, 2013

Estudios hidroacústicos en el Canal Beagle (Argentina)

25 de Julio de 2013. Mediante un sistema similar al que usan los mamíferos marinos para orientarse, esta disciplina permite conocer la distribución y abundancia de especies marinas.

En la naturaleza hay varias especies de animales, como murciélagos y algunos mamíferos marinos, que emiten sonidos e interpretan los ecos generados por los objetos ubicados en su entorno. Inspirado en este comportamiento, el hombre desarrolló la hidroacústica para poder estudiar y comprender la propagación del sonido en el agua. Esta disciplina se aplica en la biología marina para estudiar la distribución y abundancia de organismos en el mar debido a que permiten “escuchar” un gran volumen de agua en un período corto de tiempo, en comparación con otras técnicas.

Para los estudios hidroacústicos se utilizan ecosondas científicas, que usan el mismo mecanismo que los animales: emiten señales sonoras hasta que se encuentra con distintos objetos (por ejemplo organismos o el fondo del mar) que reflejan parte del sonido emitido. Este sonido retrodispersado es recibido por la ecosonda y finalmente se transforma en una imagen digital de la composición de la columna de agua.

En el año 2011 el equipo del Conicet comenzó a estudiar las agregaciones pelágicas de Munida gregaria, una de las especies de crustáceos, en el Canal Beagle y diferentes sectores del Mar Argentino desde el Laboratorio de Biología de Crustáceos del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET) de Ushuaia y en conjunto con el Gabinete de Hidroacústica del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP).

Las agregaciones pelágicas de langostilla toman la forma de extensas capas de variada densidad y altura. Sus posiciones en la columna de agua son también variables: pueden encontrarse a diferentes profundidades, desde la capa subsuperficial hasta cerca del fondo del mar. Ocasionalmente, algunas agregaciones ocupan la mayor parte de la columna de agua por decenas de millas náuticas. Así, en estas latitudes, Munida gregaria podría alcanzar un rol ecológico similar al del ya famoso krill antártico Euphausia superba, especialmente en aguas costeras.

Por otra parte, el Conicet también está realizando muestreos para poder asociar la presencia de agregaciones pelágicas de langostilla con características oceanográficas particulares y también con otras especies clave en Tierra del Fuego, como la sardina fueguina. Ambas especies son parte importante en la dieta de aves y mamíferos marinos.

De esta manera, la relación entre ambas es fundamental para profundizar el conocimiento de la relación entre predadores y presas en el Canal Beagle, ya que sus fluctuaciones podrían ser determinantes en la toma de decisiones sobre los recursos marinos.

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