Posteado por: Las noticias del océano | febrero 14, 2013

Una marea negra llena de contaminación las costas de Skikda (Argelia)

© El Watan Weekend

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14 de febrero de 2013. Un escape en las instalaciones de la plataforma petroleoquímica ha provocado la aparición de una capa de petróleo bruto a solo algunos metros de la playa de Skikda. Mientras que las autoridades declaran que el incidente está cerrado, los pescadores afirman que la fuga continúa y que la marea negra se agrava.

Desde la playa de Titanic, se puede observar una gran mancha negra. A unos cincuenta metros de la costa tiene una extensión de un kilómetro. Un poco más lejos, a lo largo, se ven dos manchas rojas, son las estaciones de bombeo de oleoductos de la plataforma petroleoquímica de la ciudad. Es de allí de donde llega el petróleo que está contaminando la bahía de Skikda. En sus orígenes, estas plataformas rojas, ayudaban a los barcos demasiado grandes a aproximarse a la costa. De esta manera podían bombear el petróleo a través de grandes tubos, que se denominan oleoductos. Pero desde hace un año no son utilizadas.

Según las asociaciones, la intemperie ha sacudido las instalaciones, y se ha hecho una fisura por donde el petróleo se va al mar, provocando así la marea negra. Porque a pesar de haber cesado la explotación, el petróleo que está allí en el oleoducto no ha sido bombeado.

En el puerto de pesca de Stora reina la desesperación “la mancha es muy grande, unos 150 metros de larga”, explica un pescador de sardinas. Cubierto con un anorak azul marino y una visera en la cabeza, un marino está furioso: “No se puede pescar nada. Con ese petróleo, nuestros sondeadores no pueden localizar los bancos de pesca. Y aunque lo intentara con las redes, todo lo que podría conseguir estaría cubierto de petróleo”.

La irritación es general. Un barco sardinero acaba de llegar. Y sobre el puente no hay pescado y en su lugar un enorme bidón de 20 litros, lleno de líquido negro. Los marineros se agrupan. “¡Eso continúa igual!”. Y cuando se está a su lado hay un olor muy fuerte ¡y es difícil respirar! Han traído una botella pequeña para llenarla del líquido y poderla enseñar a los funcionarios del ministerio con los que se han citado. Uno de los marinos saca un teléfono móvil y busca en su agenda de llamadas para enseñar las veces que ha llamado a la capitanía y las autoridades competentes inmediatamente después de haberse dado cuenta de la mancha. Pero nada se ha hecho. Y en una semana, la mancha se ha extendido. Delante del puerto, de un lado al otro de la bahía, una inmensa chimenea deja escapar sus llamas. El humo negro puede verse a decenas de kilómetros.

La Cólera

El objeto de la cólera de los marinos es la plataforma petroleoquímica de Skikda. “Desde su instalación, debemos respetar más y más reglas para poder pescar. ¡Pero ellos no respetan nada!”- comentó un sardinero, Hocine Bellout, presidente del Comité Nacional de pescadores marinos, él está furioso. “En 2007, un navío iraní dañó un oleoducto, y 500 m3 de petróleo fueron derramados en esta misma costa. Y es la séptima vez que esto ocurre. La dirección habla de un accidente técnico, ¡pero esto dura demasiado!”. En 2008, un escape se produjo al cargar un tanque naviero chipriota, que transportaba petróleo. Cientos de litros fueron arrojados al mar. Estos repetidos accidentes tienen un impacto en la pesca. Según las asociaciones, los barcos recogen ahora la mitad menos de pescado.

“El petróleo aniquila los peces, la fauna y la flora. No existen ya ostras, ni almejas en esta costa. Sonatrach está contaminando las costas argelinas. ¡Estamos frente a una catástrofe ecologista y nadie mueve un dedo!” exclama Hocine Bellout. Los responsables de STH, la empresa que dirige la plataforma, afirma haber arrojado absorbente de petróleo. “los secantes están expirados. De un golpe, se hunden en el fondo del mar. La contaminación no se ve pero está allí”, prosigue Hocine Bellout. Y los riesgos para la salud son incluso mayores. “Dentro de unos años los cánceres se multiplicaran”, asegura un ecologista de Argel.

A causa de ello, siempre sobre esta plataforma, la población no puede acercarse ni tomar ninguna foto y los responsables siguen en sus puestos a pesar de los incidentes. “¿Qué se puede hacer? Nada. Absolutamente nada. Estamos condenados a bañarnos en un mar lleno de polución, a comer pescado toxico y a respirar un aire viciado”, comenta con un suspiro un habitante del lugar.

Lo que dice la dirección de Ambiente

Las cantidades de líquido que han sido arrojadas de la unión del oleoducto a un brazo de cargo del puerto petrolero no sobrepasan los “100 litros”, según dice M. Belguidoum director de Ambiente del ayuntamiento de Skikda. “Hemos constatado sobre el lugar que la cantidad que se escapó del flexible era mínima por el hecho de que los restos de hidrocarburos que se encontraban contenidos en el oleoducto ya ha parado desde hace dos años. También hemos percibido que la cadencia del petróleo que sube a la superficie que está a 20 metros de profundidad, era de solo unas gotas cada media hora”.

Y sobre las repercusiones de esta fuga sobre el medio marino el director estima que son “nulas”. “Las trazas del petróleo se han percibido el pasado viernes, día 8 de febrero, sobre las 10 horas. Un dispositivo de intervención ha sido puesto en ese lugar con los medios de la Sociedad de Terminales petroleras (STP), propietaria de esos oleoductos, la empresa portuaria y los guarda costas. La operación de limpieza de la contaminación ha comenzado y consiste en arrojar un dispersor sobre el aceite. A las 18 horas toda la superficie concernida por las trazas de aceite ha sido completamente limpiada”.

Lo que dice Sonatrach

La contaminación ha sido ocasionada “por una pequeña brecha al nivel de la canalización”, ha afirmado un director de Sonatrach bajo anonimato. Esta canalización que une dos plataformas de la sociedad de hidrocarburos, que es filial de Sonatrach, está en suspenso desde hace un cierto tiempo para acelerar su vaciado, antes de comenzar los trabajos de renovación. “Es lo que queda en las canalizaciones lo que se está arrojando al mar, ha subrayado el responsable de la empresa. Las cantidades arrojadas son menos que lo que prensa afirma”.

Además, una barrera flotante ha sido puesta para rodear a la contaminación. “Esto hace parte del plan de acción habitual que nosotros ponemos en marcha en caso de fuga de carburante al mar. Nosotros utilizamos a la vez dispersantes, que permiten una degradación rápida de las moléculas”.

El complejo Skikda ha sufrido ya una serie de incidentes, notablemente una explosión sobre una plataforma que ha provocado daños serios en el complejo de gas.

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