Posteado por: Las noticias del océano | febrero 1, 2011

Los cetáceos eligen como cementerio el norte gallego (España)

El cachalote hembra aparecido en un arenal de Ferrol pesa 24 toneladas FOTO : Kiko Delgado

Oleada de varamientos en el último mes//Alerta por la contaminación por plásticos

Martes 01.02.2011 (PATRICIA HERMIDA). FERROL – En las leyendas nórdicas, los antepasados regresaban con sus familias en forma de ballenas y focas. Y como Galicia tiene un punto vikingo, entre enero y abril asistimos a una oleada de cetáceos varados en sus playas. Cachalotes y delfines eligen el norte como cementerio, como los dos ejemplares de este fin de semana en Ferrol. En 2010, 161 animales quedaron varados en las costas gallegas : el 83% eran cetáceos. Y desde 1990, hubo 4.428 varamientos. Muchos animales presentan marcas en la mandíbula de aparejos de pesca. Pero la Sociedade Galega de Historia Natural (SGHN) y la Coordinadora para o Estudo de Mamíferos Mariños (Cemma) denuncian que buena parte de ellos fallecen por la ingesta de plásticos.

El cetáceo hembra aparecido este fin de semana en la ferrolana playa de Lume Boo, de 11 metros, “tenía marcas de aparejos y redes en la mandíbula inferior, no sabemos si falleció por eso o porque estaba enfermo”. Otro cachalote descubierto en Corrubedo, de 14 metros, guardaba en su estómago cuerdas de un barco. Según Juan Ignacio Díaz da Silva, coordinador de mamíferos marinos de SGHN y Cemma, “son accidentes de pesca inevitables, pero sí nos parecen muy graves las muertes por la contaminación del mar”. En las costas gallegas proliferan tortugas, delfines y cachalotes fallecidos “por ingesta de plásticos grandes o basura que tira la gente”. ¿Por qué los varamientos se concentran en estos meses? “Se asocian a la pesca de sardina y xarda, los cetáceos se alimentan de ellos y caen en los aparejos”, explica Da Silva. La SGHN colabora con los pescadores “para paliar los accidentes y ellos nos dan ejemplares para el museo”.

El cachalote muerto de Ferrol, de 80 años y alimentado por calamares gigantes del Cantábrico, será remolcado al puerto exterior para su necropsia. “Aconsejamos sacarlo de la playa, sus 24 toneladas pueden pudrirse y crear insalubridad”, indica Da Silva. La SGHN recogió muestras de dientes para saber su edad y sacó fotos de la aleta caudal, para su identificación “como una huella dactilar”. Al ejemplar se unen un delfín varado en Ponzos el domingo y otro en Doniños.

Fuente


Categorías

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: