Posteado por: Las noticias del océano | marzo 14, 2010

Desde la revolución industrial hasta nuestros días la acidez del agua aumentó en un 30%. Flora y fauna marina en riesgo

La acidez de los océanos se ha incrementado con los años, lo que provocará afectaciones en la vida de la flora y fauna de las especies del valioso ecosistema.

Mares cada vez más ácidos

14.03.2010 (ISIS PINTO). PANAMÁ. Más de 150 especialistas en ciencias del mar de 26 países solicitaron en la “Declaración de Mónaco” a los responsables de la elaboración de políticas que emprendieran una acción inmediata a fin de reducir drásticamente las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y evitar así la posibilidad de que la acidificación de los océanos dañe extensiva y gravemente los ecosistemas marinos. Los científicos señalaron que la acidez en los océanos ya es perceptible y que se está incrementando.

El océano absorbe el CO2 de las actividades humanas a un ritmo de 22 millones de toneladas por día, eliminando así el 30% del CO2 emitido a la atmósfera cada año.

Este valioso servicio proporcionado por las aguas marinas puede tener un alto costo ecológico. Y es que nuestra capacidad de emitir dióxido de carbono es mayor que la capacidad del océano para absorberlo, lo que está alterando la química de los mares y causando una progresiva acidificación.

AUMENTO DE C02

Desde la época de la Revolución Industrial (250 años atrás), las concentraciones de CO2 han ascendieron de 280 a 387 partes por millón (ppm), incrementando en un 30% la acidez del agua y se estima que para el 2060 ascienda a un 120%.

Este incremento afectará las plantas y animales del ecosistema que poseen esqueletos o conchas de carbonato de calcio, ya que un cambio hacia condiciones más ácidas reducirá la capacidad de tales especies para formar sus conchas.

La acidificación del océano no sólo está disminuyendo progresivamente la capacidad de muchos organismos de construir sus conchas, sino que también afectará progresivamente la estructura y funcionamiento de los ecosistemas marinos.

IMPACTOS

Esta alteración podría disparar una reacción de impactos en cadena a través de la red trófica marina, disminuyendo la disponibilidad de plancton que es una fuente vital de alimento para muchas especies marinas, reduciendo la supervivencia de larvas de peces y crustáceos que son particularmente vulnerables a la acidez de las aguas, afectando la construcción de los arrecifes de coral (considerados viveros de especies). A su vez tendrá repercusiones en la industria pesquera que genera muchos miles de millones de dólares y amenazará la seguridad alimentaria principalmente de las personas más pobres del mundo que dependen directamente de los recursos del mar.

Los mamíferos marinos es otro de los grupos que serían afectados por estos cambios en los niveles de ph del mar, ya que a medida que los océanos se hagan más ácidos, los sonidos viajarán más lejos por debajo del agua, particularmente, al parecer, aquellos sonidos de frecuencias por debajo de unos 3,000 ciclos por segundo. Esta gama de sonidos incluye principalmente los de baja frecuencia que son usados por los mamíferos marinos para encontrar alimento y compañeros.

FUTURO INCIERTO

Por lo tanto en el futuro, un océano ácido puede ser un lugar muy ruidoso para los mamíferos marinos tales como ballenas y delfines. Las investigaciones sugieren que actualmente en el océano el sonido podría estar viajando un 10% mas lejos de lo que ocurría hace algunos centenares de años. Se estima que para el 2050 los sonidos podrían viajar un 70% más lejos en algunas áreas del océano. Los arrecifes de coral también pueden verse particularmente afectados por el efecto combinado de la decoloración de los corales causado por el aumento de la temperatura del agua y la acidificación del océano.

Un estudio del 2009 reveló que los corales de la Gran Barrera de Coral han reducido ya sus tasas de calcificación, probablemente en respuesta a la combinación de los impactos de la acidificación y el calentamiento.

Es importante recordar que el océano no sólo nos provee el beneficio de proveer alimento para nosotros, sino que nos sostiene indirectamente de muchas otras maneras; el aire que se respira depende en gran parte de la producción de oxígeno por un océano sano, la producción en las capas superficiales de los mares estimula la formación de nubes que ayudan a sombrear el planeta, y la absorción de CO2 reduce los niveles de gases de invernadero minimizando el calentamiento global.

INVESTIGACIONES

Los científicos han realizado periódicas evaluaciones en los mares de Hawai, Las Bermudas y Las Canarias, así como en el Pacífico Norte y los resultados muestran claramente esta tendencia de acidez en el mar que guarda relación directa con el incremento de las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera.

En la Declaración de Mónaco los científicos advirtieron claramente que las repercusiones negativas de este fenómeno sólo se podrá evitar tomando medidas que limiten en el futuro el nivel de CO2 que se concentra en la atmósfera.

Con el aumento del ph y de la temperatura en el mar, la capacidad del océano de absorber el CO2 atmosférico se reducirá, lo que incrementará el cambio climático. La conclusión es muy clara, el ritmo con el que se acidifica los océanos depende de la velocidad a la cual emitimos CO2 a la atmósfera. Cada uno de nosotros podemos contribuir reduciendo nuestras propias emisiones y compartiendo esta información con otras personas.

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